Parka Woolrich


Un icono desde los años 70


Ya ha llegado el frío y es hora de lucir nuestras prendas de invierno. Abrigarse para disfrutar de las actividades al aire libre se ha convertido en algo natural y mantener el calor en los meses de frío es de vital importancia; ahí es donde entra en juego la parka Arctic.

La parka es una prenda clásica de invierno de larga tradición, imprescindible para abrigarnos de forma práctica y cómoda. Nacida de la necesidad en 1972, la parka era una herramienta de supervivencia en el clima helado y húmedo de los archipiélagos del Ártico, frente a la costa de Canadá. La prenda ha resistido el paso del tiempo y hoy en día sigue siendo un básico, que se ha ganado su respeto también como prenda de trabajo.

La mejor opción para protegerte del frío

Desde 1830 Woolrich acompaña a quienes aman los viajes, la aventura y la vida al aire libre. La prenda de Woolrich que mejor encarna nuestra pasión por la vida al aire libre es la parka Arctic. La emblemática parka Woolrich desde 1972 ilustra la historia americana de la marca y representa la búsqueda de un diseño funcional orientado a la protección contra los agentes atmosféricos.

Woolrich Arctic Parka

Woolrich ha sido una marca pionera en la evolución de la parka en los últimos 40 años. Sus inconfundibles líneas, los bolsillos y la capucha siguen siendo los elementos fundamentales pero, temporada tras temporada, nos esforzamos por actualizar el archivo original y mantener su diseño contemporáneo, experimentando con nuevos materiales y detalles de rendimiento. Desde las prendas fabricadas con lana Storm System® creado por Lanificio Ing. Loro Piana, tratada para resistir al viento y a la lluvia, hasta las parkas fabricadas con GORE-TEX, muy transpirables e impermeables para resistir a las condiciones climáticas más duras.

Diseñada en 1972 para los trabajadores que participaron en la construcción del oleoducto en Alaska, donde las temperaturas llegan a los -40 °C, la parka es testigo de una historia fascinante, ligada a los grandes espacios abiertos, al trabajo y al espíritu de independencia, la verdadera metáfora del sueño americano.